VISAS DE PROMETIDOS - Una visa de prometido K-1 permite a un prometido extranjero entrar a los Estados Unidos y casarse con un ciudadano estadounidense. En caso que el ciudadano estadounidense planee casarse con el ciudadano extranjero fuera de los Estados Unidos, o el prometido esté ya legalmente viviendo en los Estados Unidos, no tiene que solicitar la visa de prometido.
El solicitante debe iniciar una solicitud de prometido en los Estados Unidos en la oficina local del Servicio de Inmigración. Una vez que es aprobada, se envía al Centro Nacional de Visas (NVC) y ellos envían la información a la Embajada o Consulado estadounidense donde el prometido vive y va a solicitar su visa.
El solicitante de un prometido debe probar que es un ciudadano estadounidense, que tanto el ciudadano como su prometido pueden casarse libremente, que planean hacerlo dentro de los 3 meses después del arribo del prometido a los Estados Unidos, y que el prometido y el ciudadano estadounidense se han encontrado en persona al menos 24 horas antes de la solicitud. El Servicio de Inmigración puede hacer excepciones a esta regla, como por ejemplo, si el encuentro previo viola reglas culturales del ciudadano o su prometido, o en casos de perjuicio extremo del ciudadano estadounidense, como condiciones médicas. Si cumplen con todos esos requerimientos, el prometido recibe su visa. Una vez otorgada, debe solicitar autorización de empleo. Sin embargo, se recomienda casarse dentro de los 90 días, solicitar la residencia permanente y permanecer en los Estados Unidos durante el proceso de solicitud.
Los hijos del prometidos también pueden obtener una visa K-2, si tienen menos de 21 años y son solteros. El ciudadano estadounidense debe incluir a los hijos del prometido en la solicitud. Las visas K-1 y K-2 no son válidas pasados los 3 meses de emisión, en caso de no haber pedido la extensión.
Entonces, si el matrimonio no ocurre dentro de los 90 días después de entrar a los Estados Unidos, el prometido y los hijos del prometido deben salir de los Estados Unidos, y si no salen, pueden ser deportados.